Qué decisiones te ayudamos a tomar
Una consultoría tecnológica para empresas sirve para responder preguntas concretas que hoy frenan tu operación o tu presupuesto.
Qué construir, comprar o integrar
Aparece una necesidad nueva y no está claro si conviene un software a medida, una herramienta del mercado o conectar lo que ya usas. A menudo la respuesta es una mezcla. Si esa es tu duda, revisa cómo comparar a medida, producto estándar o integración.
Qué modernizar y en qué orden
Muchas empresas dependen de un sistema antiguo que sostiene la operación y que nadie quiere tocar. En el rubro se le llama sistema legacy. Modernizarlo no significa necesariamente reemplazarlo. Para cada parte hay cuatro caminos posibles:
- Reparar lo que falla, cuando el sistema cumple su función y el problema está acotado.
- Integrar el sistema con otros, cuando funciona bien por dentro pero obliga a copiar datos a mano.
- Reemplazar por etapas, cuando ya no da para más: lo nuevo toma funciones una por una mientras lo antiguo sigue operando, sin apostar todo a un solo cambio.
- Dejarlo como está, cuando funciona, nadie lo sufre y cambiarlo costaría más de lo que resuelve. También es una decisión válida.
Tan importante como el camino es el orden: qué va primero, qué puede esperar y qué depende de qué.
Qué está fallando y por qué
Caídas, lentitud, procesos que se traban o datos que no cuadran entre un sistema y otro. Antes de comprar algo nuevo o reescribir lo que existe, conviene encontrar la causa. A veces es una falla puntual, a veces un cuello de botella y a veces una dependencia entre sistemas que nadie tenía a la vista.
Cuánto cuesta y qué riesgo tiene cada camino
Cada opción tiene tres costos que conviene comparar, en lenguaje de negocio y sin jerga:
- El costo de hacer: construir, integrar o migrar, incluido el tiempo de tu equipo durante el cambio.
- El costo de mantener: sostener la solución mes a mes; por ejemplo, alojamiento, servicios de terceros y mantención.
- El costo de no hacer nada: por ejemplo, horas que se pierden cada semana cuadrando planillas, errores que se corrigen a mano o una falla que se repite y detiene el trabajo.
El riesgo también entra en la cuenta: qué pasa si el cambio sale mal, qué se puede revertir y qué no.
Qué revisamos: tus sistemas e infraestructura
El diagnóstico tecnológico parte de tu infraestructura y tus sistemas actuales, y se concentra en lo que hoy afecta a tu operación:
- Las fallas que se repiten y su causa.
- Los cuellos de botella: dónde se traba el trabajo o se acumulan tareas.
- Las dependencias: qué sistema necesita de otro para funcionar y qué se detiene si uno falla.
- Cómo se conectan tus sistemas y dónde no se conectan, porque ahí el dato se traspasa a mano.
Con eso definimos qué conviene reparar, qué integrar y qué modernizar. Trabajamos con los accesos que tu empresa decida entregar, y el alcance exacto de la revisión queda acordado por escrito antes de empezar.
Cuándo conviene y cuándo no
Conviene cuando
- Tus sistemas no conversan entre sí y el equipo une la información a mano, con planillas o copiando datos de un lado a otro.
- Hay fallas recurrentes y nadie tiene claro por qué ocurren.
- Dependes de un sistema que falla cada vez más y no sabes si repararlo o reemplazarlo.
- Vas a invertir en tecnología y quieres ordenar prioridades antes de comprometer presupuesto.
No conviene cuando
- Ya sabes qué necesitas y el alcance está claro. En ese caso es mejor ir directo al desarrollo del sistema.
- El problema no está en la tecnología sino en cómo se hace el trabajo: pasos que sobran, responsables poco claros o cada persona haciendo lo mismo de otra forma. Ahí rinde más ordenar primero el proceso.
- Todo funciona razonablemente bien, nadie lo sufre y no hay una inversión en vista. Una revisión puede esperar hasta que tengas una decisión concreta que tomar.
Cómo trabajamos
Es la misma lógica de nuestro proceso de trabajo: primero entendemos la operación y a quienes la sostienen, y después vemos la tecnología. Cada etapa deja un resultado que puedes revisar.
Entender
Conversamos con quienes usan los sistemas todos los días y vemos cómo funcionan hoy, que no siempre coincide con cómo se diseñaron.
Resultado Una situación actual acordada
Revisar
Miramos los sistemas, cómo se conectan y dónde fallan o se traban, dentro del alcance acordado en la propuesta.
Resultado Fallas, cuellos de botella y dependencias identificados
Priorizar
Ponemos las opciones sobre la mesa con sus costos y riesgos, y proponemos qué va primero y qué después.
Resultado Prioridades, costos y riesgos claros
Decidir y ejecutar
Tú decides qué hacer y cuándo. Si avanzas, podemos ejecutarlo nosotros; como en cualquier proyecto, antes de empezar recibes una propuesta escrita.
Resultado Una decisión tomada con la información a la vista
De la recomendación a la ejecución
Lo que sale de una consultoría tecnológica suele apuntar a un trabajo concreto. Por ejemplo, si los sistemas no conversan, el paso siguiente es conectarlos y dejar de traspasar datos a mano. Si hace falta una herramienta que no existe, toca construirla a la medida de tu operación. Si tu gente pasa horas leyendo o clasificando documentos, puede servir aplicar IA con la revisión de tu equipo. Si el problema está en cómo se hace el trabajo, conviene levantar y simplificar el proceso antes de tocar la tecnología. Y si el cuello de botella es el sitio web, puede convenir mejorarlo o rehacerlo para que sea rápido y fácil de mantener.
Si lo ejecutamos nosotros, el código, el repositorio y las cuentas del proyecto (hosting, dominios y APIs) quedan a nombre de tu empresa, y después de la entrega hay soporte y mantención disponibles, acordados en cada proyecto.